12 años haciendo webs. Esto es lo que he aprendido

Hay gente que ve una web y ve una página.

Yo veo márgenes, tipografías, jerarquías, espacios, botones, tiempos de carga, breakpoints, errores de alineación y, probablemente, alguna cosa que debería estar a 8 píxeles y está a 10.

Es deformación profesional.

Llevo más de 12 años metido en esto de las webs. Empecé con Joomla, pasé por WordPress, he trabajado con constructores visuales, he diseñado interfaces, he peleado con CSS más veces de las que me gustaría reconocer y, con el tiempo, he terminado entendiendo que hacer una web no consiste simplemente en conseguir que algo se vea bien.

Aunque ayuda.

Al principio solo quería que funcionara

Cuando empiezas en desarrollo web, gran parte del aprendizaje consiste en conseguir que las cosas funcionen.

Y, por supuesto, que el cliente no llame diciendo:

«Oye, en el móvil se ve raro.»

Con los años empiezas a mirar las cosas de otra manera.

Ya no te preguntas solamente si funciona. Te preguntas por qué está ahí, si realmente hace falta, qué debería mirar primero el usuario, qué sensación transmite la página y qué ocurre cuando alguien llega a ella por primera vez.

Y ahí es cuando empieza lo divertido.

Una web bonita no tiene por qué ser una buena web

Esta probablemente sea una de las cosas que más he aprendido.

Puedes hacer una web espectacular.

Y que sea una auténtica basura.

Porque una web no es un póster.

Tiene que comunicar. Tiene que orientar. Tiene que conseguir que alguien entienda dónde está, qué puede hacer y por qué debería seguir ahí.

Por eso cada vez me interesa más todo lo que ocurre alrededor del diseño:

El diseño bonito es importante.

Pero el diseño que funciona es bastante más interesante.

Y entonces llegó WordPress

WordPress tiene una relación curiosa conmigo.

Lo he utilizado durante años y, cuanto más lo conozco, más claro tengo que puede ser prácticamente cualquier cosa.

También puede convertirse en un monstruo.

No tengo nada contra Elementor ni contra los constructores visuales. De hecho, me han permitido sacar adelante muchísimos proyectos.

Pero últimamente me interesa cada vez más saber qué hay debajo.

Y entender WordPress no simplemente como una herramienta para montar páginas, sino como una plataforma sobre la que puedes construir.

Creo que ahí todavía tengo mucho que aprender.

Y precisamente por eso me interesa.

El detalle absurdo que nadie ve

Una de las cosas que más me gustan del diseño web son esos pequeños detalles que probablemente el 95 % de las personas nunca va a notar.

Son pequeñas cosas.

Pero juntas hacen que una interfaz se sienta bien.

Y creo que ahí está una parte importante del diseño.

No solamente en lo que ves.

También en lo que sientes cuando utilizas algo.

Ahora tenemos IA

Y sí, aquí tenía que aparecer.

La inteligencia artificial está cambiando muchísimo la forma de trabajar.

Pero personalmente no me interesa demasiado la idea de:

«La IA hace webs.»

Me interesa bastante más esto:

«¿Qué puede hacer un diseñador/desarrollador cuando tiene una herramienta capaz de ayudarle a pensar, investigar, probar y construir mucho más rápido?»

Ahí hay algo realmente interesante.

La utilizo para explorar ideas, generar alternativas, analizar problemas, escribir código, investigar herramientas, automatizar tareas y, sobre todo, para experimentar.

Porque esa es probablemente una de las mejores cosas que tiene trabajar en digital:

Puedes probar una idea por la mañana y tener un prototipo funcionando por la tarde.

Y si no funciona, lo desmontas y vuelves a empezar.

Supongo que por eso sigo aquí

Después de tantos años podría decir que hago páginas web.

Pero creo que se queda corto.

Me interesa el diseño. Me interesa la tecnología. Me interesa entender cómo funcionan las cosas.

Me gusta desmontarlas. Volver a montarlas. Probar otra forma.

Comparar dos tipografías durante media hora cuando probablemente nadie va a notar la diferencia.

Mover un elemento 6 píxeles a la derecha porque «ahora sí».

Y descubrir una herramienta nueva y pensar:

«Esto podría hacer exactamente lo que llevo haciendo a mano durante tres horas.»

Ese es probablemente el motivo por el que sigo disfrutando de esto.

Porque la web nunca termina de estar terminada.

Siempre hay algo que aprender, algo que mejorar o alguna nueva forma de hacer las cosas.

Y de eso va LS Insights

He creado LS Insights precisamente para eso.

No quiero que sea un blog lleno de artículos escritos porque «hay que publicar».

Quiero utilizarlo como un espacio para compartir cosas que realmente me interesan.

Bienvenido a LS Insights.